Una nueva visión de la oftalmología

EI oftalmólogo Ángel Sánchez Trancón es la cara visible y quien da nombre a una clínica muy conocida en Badajoz, que desde septiembre de 2010 realiza su actividad en la nueva sede, con el objetivo de satisfacer todas las necesidades de sus pacientes desde un enfoque moderno e integral de la atención hospitalaria, en la que prima la cirugía mayor ambulatoria (CMA), sin ingreso, que mejora la eficiencia de utilización de los recursos y la satisfacción de los pacientes y familiares con la ausencia de camas convencionales.

Vista Sánchez Trancón es un centro de alta resolución de especialidades (CARE), con diferentes especialistas en cada una de las patologías, con los medios y tecnología más avanzados para realizar pruebas exploratorias y complementarias en el mismo día, evitando al paciente desplazamientos y demoras adicionales, y proponiendo el tratamiento quirúrgico necesario en los quirófanos inteligentes más modernos.

Se trata de un centro especializado en cirugía, con 38 consultas, 9 quirófanos, servicio de anestesia…, en el que además de la especialidad oftalmológica pueden realizarse todo tipo de intervenciones endoscópicas, plásticas, ORL, englobadas en una oferta diversificada, con un nuevo concepto organizativo para urgencias oftalmológicas, con horario continuado de 8:00 a 20:00 horas.

trancon

C/ La Violeta, 6
Badajoz

Phone : +34 924 240 351

Web : vistasancheztrancon.com

Cuenta con telemedicina, sala de conferencias, biblioteca, todos los avances disponibles en IP para un funcionamiento “sin papeles”, fibra óptica para comunicación interior y exterior, y todo ello en un edificio ecológico, pionero en la estrategia de climatización por el sistema de intercambiador de frío/calor geotérmico y con una cubierta de placas fotovoltaicas para el ahorro energético y reducción de costes operativos.

La Presbicia

Entre las patologías que se vienen tratando en la clínica del doctor Sánchez Trancón, una de las más habituales y con mayor crecimiento es la presbicia, más conocida como vista cansada, que provoca la pérdida progresiva de la capacidad de acomodación visual que nos permite ver de lejos y de cerca simultáneamente. No es una enfermedad propiamente dicha, sino una evolución natural por la cual a partir de los 40 años el cristalino (lente) que tenemos en el interior del ojo para enfocar pierde flexibilidad y hace más difícil percibir con nitidez los objetos cercanos. Las personas con presbicia tienen dificultad para leer el periódico y en las labores que requieren visión de cerca, y experimentan fatiga y dolor de cabeza resultante del mayor esfuerzo de acomodación visual.

¿Existe solución para la presbicia?

Existen varias, pero ninguna es una solución global o total; nos podemos encontrar con diversas situaciones y con ello distintos tratamientos dependiendo de la edad, como existencia de cataratas y la asociación a miopía, hipermetropía o astigmatismo.

¿Cuándo podemos sospechar de la existencia de presbicia?

Cuando precisamos alejar las tareas de cerca alargando el brazo y necesitamos una fuente de luz más brillante.

¿Cuáles son los tratamientos existentes?

Si el paciente tiene cataratas optamos por extraer el cristalino e introducir en su fugar una lene multifocal que permite ver de lejos y de cerca.

Si se padece de miopía, hipermetropía o astigmatismo asociados a la presbicia recomendamos el tratamiento Lasik Blended o micromonovisión con láser excimer de Carl Zeiss, que supone una ablación esférica en ambos ojos que aumenta la profundidad de foco. En el ojo dominante se busca la corrección lejana y en el no dominante se busca una leve miopización para la visión cercana.

Si no existe ninguna deficiencia refractiva asociada, mediante la técnica con láser intracor, de la casa Tecnolass y desarrollada en la universidad alemana de Heidelberg, se emiten unos micropulsos en forma de anillos concéntricos con un láser de femtosegundo que cambia la curvatura corneal central.

¿Quién puede operarse de presbicia?

Toda la población padecerá presbicia entre los 40 y 50 años y es susceptible de operarse realizando un examen exhaustivo del ojo con tecnología avanzada de topografía, aberrometría, OCT, paquimetría, estudio de pupila, queratometría, imagen de Scheimpflug, siendo fundamental la actuación de un oftalmólogo especializado, quien puede decidir el diagnóstico y tratamiento correctos.